Infecciones óseas y articulares agudas en niños: conceptos actuales

Noticia de Actualidad - Pediatría


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El diagnóstico de las infecciones óseas y articulares agudas en niños es desafiante y requiere un examen clínico exhaustivo  y la práctica de pruebas complementarias para ayudar a distinguir entre una multitud de diagnósticos diferenciales que incluyen sinovitis transitoria, fracturas, neoplasias, afecciones reumatológicas, trastornos de la sangre e infecciones.

 

La mayoría de los niños que presenta infecciones agudas del sistema musculoesquelético no tienen antecedentes médicos de importancia, sin embargo, las enfermedades que afectan al sistema inmunitario, como la diabetes mellitus, la artritis idiopática juvenil, las neoplasias malignas o las hemoglobinopatías, son factores de riesgo reconocidos para este tipo de patologías.

 

La presentación clínica de las infecciones óseas y articulares en niños y jóvenes es muy variada. Los hallazgos informados con mayor frecuencia en pacientes con osteomielitis son dolor en la región afectada (80%), eritema local e hinchazón (70%), fiebre de intensidad variable  (60%) y reducción del rango de movilidad o  capacidad reducida para soportar peso (50%).

 

En términos generales, la artritis séptica tiene una duración más corta desde el inicio de los síntomas hasta el momento de la consulta e incluye la presencia de dolor, edema, eritema local, derrame articular, cojera o incapacidad para soportar peso y disminución del rango de movimiento en la articulación afectada.

 

En la mayor parte de los casos, se presenta elevación de los marcadores inflamatorios, incluyendo la elevación de la velocidad de sedimentación globular (90%), el aumento de los niveles de proteína C reactiva - PCR (80%) y la presencia de leucocitosis en una tercera parte de los casos.

 

Una PCR >100 mg/l no solo es altamente sugestiva de un diagnóstico combinado de osteomielitis y artritis séptica, sino también de un curso más complicado, que requiere un tratamiento prolongado, especialmente si el valor continúa aumentando o es >100 mg/l al inicio o al día cuatro después de iniciado el tratamiento.

 

De ser posible, se deben obtener muestras de sangre y/o tejido antes de comenzar la terapia antimicrobiana para asegurar la mejor oportunidad de identificar un organismo causante y las respectivas sensibilidades a los antibióticos, sin embargo, esto no debe retrasar el tratamiento.

 

La resonancia magnética es el estándar de oro para el diagnóstico de la osteomielitis en niños, con una sensibilidad del 82% al 100% y una especificidad del 75% al 99%, detectándose  edema temprano de tejidos blandos y de médula ósea, así como abscesos y es una excelente herramienta para la delimitación de tejidos durante el proceso de  planificación quirúrgica.

 

Idealmente, el tratamiento de la artritis séptica y la osteomielitis en niños debe llevarse en forma conjunta por pediatras y especialistas en ortopedia, observándose aún mejores resultados cuando se involucra a todos los miembros del equipo multidisciplinario, lo que ha permitido reducir la duración de los ciclos de antibióticos y las tasas de intervención quirúrgica.

 

Referencia

Sagmeister LM et al. Acute bone and joint infections in children: current concepts. Paediatrics and Child Health. 2022; 32 (2): 57 - 63

 

Resumen disponible en

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1751722221001840