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Hemocyton

Hemocyton®

Elixir
Suplemento multivitamínico con hierro
(Fosfato Férrico, Niacinamida, Piridoxina
Clorhidrato, Tiamina Clorhidrato, Riboflavina)

Composición

Cada 100 mL de HEMOCYTON® contiene fosfato férrico soluble equivalente a hierro elemental 195 mg, niacinamida 111,3 mg, piridoxina clorhidrato 111,3 mg, tiamina clorhidrato 55,3 mg y riboflavina 11,3 mg, excipientes, c.s.
Cada cucharada de 15 mL contiene fosfato férrico soluble equivalente a hierro elemental 29,25 mg, niacinamida 16,7 mg, piridoxina clorhidrato 16,7 mg, tiamina clorhidrato 8,3 mg y riboflavina 1,7 mg, excipientes, c.s.

Presentaciones

HEMOCYTON®, frasco de vidrio ámbar por 340 mL (Reg. San. No. INVIMA 2010 M-13986-R1).

Descripción

El hierro es un elemento esencial para la vida humana, p participa prácticamente en todos los procesos de oxidación y reducción en el organismo. Se encuentra formando parte esencial de las enzimas del ciclo de Krebs, en la respiración celular y como transportador de electrones en los citocromos. Está presente en numerosas enzimas involucradas en el mantenimiento de la integridad celular, tales como las catalasas, peroxidasas y oxigenasas. Cada uno de los componentes del complejo B interviene en las diversas fases del metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y los lípidos en los que cada vitamina tiene su acción biológica específica. No se almacenan en el organismo por lo que requieren de consumo frecuente para conservar la saturación de los tejidos. El hierro es uno de los elementos más abundantes en la corteza terrestre, después del oxígeno, el silicio y el aluminio. Entre sus propiedades físicas, sobresale la capacidad que tiene para cambiar entre la forma solida (como un metal de transición) y su forma acuosa. El hierro puede estar en dos estados diferentes de oxidación, el férrico con un número de oxidación +3 que es el óxido de hierro común (la herrumbre rojiza que aparece en el metal tras su exposición al aire durante un tiempo prolongado) y la ferrosa en la cual el estado de oxidación del hierro es +2 y da lugar a un compuesto negruzco. Esta configuración le brinda la propiedad de actuar como catalizador de reacciones pudiendo donar o captar electrones en las reacciones redox. En los sistemas biológicos, los estados de oxidación del hierro se encuentran en las formas ferrosa (+2), férrica (+3) y ferrilo (+4). El sistema de interconversión del hierro, le permite participar en la transferencia de electrones, así como en mecanismos en los cuales el hierro puede unirse de manera temporal con diferentes ligandos como el oxígeno, el nitrógeno y el azufre. En los mamíferos, existen cuatro clases mayores de proteínas que contienen hierro: las proteínas Hem (hemoglobina, mioglobina y citocromos), las enzimas de hierro/azufre (flavoproteínas y hemeflavoproteínas), proteínas para el almacenamiento y transporte de hierro (transferritina, lactoferrina, ferritina y hemosiderina) y otras enzimas que son dependientes o activadas por el hierro (enzimas no Hem y enzimas con grupos sulfuro). Por otra parte, la Tiamina (B1), la Riboflavina (B2), Nicotinamida (B4) y la Piridoxina (B6), son vitaminas hidrosolubles del grupo que se ha denominado como complejo B. Éstas tienen un efecto complementario y sinérgico debido a que intervienen en las diversas fases del metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos en los que cada vitamina tiene varias acciones biológicas específicas. No se almacenan en grandes cantidades en el organismo por lo que requieren de consumo frecuente para conservar las concentraciones adecuadas en los tejidos. Debido a la poca frecuencia con que se producen deficiencias de una sola vitamina B, normalmente se administran en asociaciones.

Mecanismo de acción 

Hierro: El Hierro es la parte fundamental del compuesto biológico Hemo, un motivo que se encuentra a los largo de una cantidad de moléculas de relevancia en la fisiología normal de los seres vivos; en los seres humanos se destacan la hemoglobina una hemoproteína esencial en la sangre, tiene una masa molecular de (64 kDa) y es la clave en el tráfico de oxígeno y dióxido de carbono entre los órganos respiratorios y los tejidos. La configuración de esta proteína es en forma de tetrámero, con cuatro cadenas polipeptídicas que tienen estructuras primarias diferentes. La hemoglobina presente en los adultos (HbA) tiene dos cadenas α y dos cadenas β. Al interior de la proteína, se encuentra el grupo hemo, entre las dos hélices de la cadena de globina protegido por un residuo de valina; en todo el centro del anillo de porfirina, se encuentra adherido el átomo de hierro con seis valencias, cuatro de las cuales están unidas a los anillos de pirrol, una se encuentra adherida al nitrógeno de la histidina más proximal, dejando la sexta valencia libre para la unión del oxígeno. La mioglobina es un otra de las hemoproteínas de relevancia biológica, su estructura es muy similar a la de la hemoglobina, pero es más pequeña que esta, con una masa molecular de solamente 17 kDa. Esta constituida por una sola cadena polipeptídica de 153 aminoácidos y un solo grupo hemo, teniendo entonces la capacidad de transportar un solo átomo de oxígeno; por otra parte, cuenta con una mayor afinidad por este, de manera que por cuenta del efecto Bohr, toma el oxígeno de la hemoglobina para mantenerlo al interior de las células musculares, pues es en el músculo estriado y en el músculo cardiaco donde se encuentra más concentrada la proteína, debido a la alta demanda de oxígeno que tienen estos tejidos por la demanda energética de la contracción muscular. Entre las biomoléculas más representativas que tienen hierro en su composición, se encuentran los citocromos, una familia de compuestos relacionados con el transporte mitocondrial de electrones, un proceso fundamental en la producción de energía en la célula durante la síntesis de adenosín trifosfato (ATP), la principal molécula que utilizan los organismos para almacenar y movilizar energía. En esta clase de moléculas, el hierro está constantemente intercambiando su estado de oxidación, pasando de la forma Fe2+ reducida, a la forma Fe3+ oxidada mediante un proceso de transferencia de electrones que genera un cierto nivel de estrés oxidativo. De manera que los citocromos son moléculas que tienen la capacidad de oxido—reducción; al estar ubicados en las membranas celulares, las reacciones redox pueden generar un gradiente electroquímico que tiene la mejor eficiencia. Otra superfamilia de proteínas basadas en el motivo hemo, son las denominadas Citocromo P450, se encuentran ubicadas en la membrana de las mitocondrias y el retículo endoplasmático; su función principal está relacionada con el metabolismo de moléculas biológicas propias y de xenobióticas, por esta capacidad están relacionadas con eliminación de fármacos y sustancias tóxicas. Un grupo grande de enzimas de la clase catalasas y peroxidasas, contienen grupos hem y tienen como función principal la protección del daño que producen ciertas especies reactivas de oxígeno, como el peróxido de hidrógeno, al catalizar una reacción que termina liberando oxígeno y agua. Esta propiedad cobra mucha importancia para el sistema inmune, pues en las reacciones inflamatorias propias del sistema de respuesta inespecífica, uno de los mecanismos más efectivos consiste en la fagocitosis de los microorganismos invasores y la exposición de estos a ciertas especies reactivas de oxígeno con el fin de eliminarlas; esto genera una cantidad de stress oxidativo que sería nocivo para la célula, en el caso de no contar con éste grupo de enzimas relacionadas con el hierro para mitigar el efecto. El hierro intracelular tiene un sistema complejo de regulación basado en los elementos de respuesta al hierro, unas secuencias cortas de nucleótidos, presentes en el ARN mensajero que codifica para las proteínas esenciales de la regulación y el almacenamiento del hierro. En el momento en que el sistema necesita realizar un ajuste de los niveles de hierro circulantes en el organismo, las proteínas reguladoras de hierro se unen a los elementos de respuesta, alterando la estabilidad y la traducción del ARN de las proteínas implicadas en el metabolismo y movilización del hierro, como son la ferritina y los receptores de transferrina. De manera que en los momentos en que los niveles circulantes de hierro son elevados, éste se adhiere a las proteínas reguladoras de hierro, evitando que estas se unan a los elementos de respuesta; sin esta unión, se produce un aumento de la traducción del ARN de la ferritina, propiciando el almacenamiento del hierro en los depósitos.

Tiamina (B1): La Tiamina juega un papel vital en la decarboxilación oxidativa del ácido pirúvico en la formación del Acetil CoA, la cual se encuentra en el ciclo de Krebs y en otras importantes conversiones bioquímicas. La Tiamina se combina con el adenosin trifosfato (ATP) y forman la enzima pirofosfato de tiamina, la cual es necesaria para la función de diversos tejidos como el miocárdico, el tejido nervioso; además es esencial en el metabolismo de los carbohidratos, de manera que la cantidad de tiamina requerida se incrementa con el consumo de estos. La Tiamina contenida en los alimentos puede ser destruida por el calor, la oxidación y un ambiente alcalino, pero permanece estable al congelamiento. Riboflavina (B2): Actúa como coenzima (debe combinarse con una porción de otra enzima para ser efectiva) en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y especialmente en el metabolismo de las proteínas, participando en la cadena de transporte de electrones (FMN y FAD). También actúa en el mantenimiento de las membranas mucosas

Nicotinamida (B3): Posee una estructura que responde a la amida del ácido nicotínico. Interviene como coenzima para liberar la energía de los nutrientes. Sus derivados, NADH y NAD+, y NADPH y NADP+, son esenciales en el metabolismo energético de la célula y en la reparación del ADN.

Piridoxina (B6): La Piridoxina se convierte en los eritrocitos en fosfato de piridoxal, que actúa como coenzima en varios procesos metabólicos que afectan a las proteínas, a los hidratos de carbono y a los lípidos; en el metabolismo de las proteínas participa en la decarboxilación de los aminoácidos, las reacciones de deaminación, transaminación y transulfuración; en la conversión del triptófano en niacina o en serotonina. En el metabolismo de los carbohidratos, es responsable de la ruptura del glucógeno en glucosa-1-fosfato.

Además esta implicada en la síntesis del GABA, de la Hemoglobina y en el metabolismo de la homocisteína, como se ha establecido la homocisteina es un factor de riesgo potencial para la enfermedad coronaria y cerebro vascular, igualmente se ha demostrado su respuesta a la administración del ácido fólico pero también a esta vitamina pero su impacto debe aun ser determinado. La Piridoxina sirve como cofactor en más de sesenta enzimas incluyendo decarboxilasas, sintetasas, transaminasas e hidroxilasas, se ha sugerido como un potencial tratamiento para la condición del Túnel del Carpo, el Síndrome Premenstrual, la depresión y la migraña pero se requiere de mayor evidencia clínica.

Indicaciones 

Anemias ferroprivas y en la deficiencia de vitaminas del complejo B.

Farmacocinética

Absorción: La cantidad de hierro que es absorbida por el organismo, depende del estado nutricional del paciente y de las reservas de éste mineral y si éste se encuentra en su forma Hem. Al encontrarse en esta forma, es más rápidamente absorbido que el hierro no heme, debido a que es absorbido por mecanismos diferentes y no se ve afectado por otros factores dietarios externos. En situaciones de carencia de hierro, el hierro no hem, se absorbe en una mayor proporción que en los pacientes no anémicos, con depósitos suficientes de hierro. Hierro Hem: Ésta forma de hierro proviene principalmente de la hemoglobina y la mioglobina que se encuentra en las carnes, aves y pescados. A pesar que el hierro heme solo aporta entre el 10% y el 15% del hierro total que ingiere un individuo, éste aporta un tercio del total del hierro que se absorbe. Hierro no Hem: En esta forma del hierro, se agrupan la mayoría de los suplementos y alimentos reforzados. Lamentablemente la absorción no es tan eficiente como en las formas hem, se ve influenciada fuertemente por factores externos, tales como otros alimentos que se consuman en el momento. Entre estos se destacan los fitatos, que se encuentran presentes en leguminosas, granos y el arroz, éstos pueden inhibir la absorción del hierro en un 50%. La proteína de soya, tiene un efecto adicional de inhibición sobre la absorción, que no es atribuible a su contenido de fitatos. Los polifenoles que se encuentran en algunas frutas y vegetales, en el café, en el té, en los vinos y en las especias, pueden afectar seriamente su absorción; este efecto se ve reducido por la presencia de vitamina C. Distribución: El movimiento del hierro entre las células se da principalmente por la unión reversible a la proteína transferritina; ésta puede transportar dos átomos de hierro en sus sitios de unión y ser movilizados hasta el receptor altamente específico de transferritina (TfR), localizada en la membrana plasmática de las células. Una vez se han unido al receptor, este es endocitado y recubierto con clatrina, formando una vesícula endosomal donde el pH alcanza 5,5 y libera el hierro del receptor. El hierro una vez es incorporado en las células, se almacena unido a compuestos funcionales como la ferritina, una proteína encargada del almacenamiento a largo plazo de éste mineral. Eliminación: En ausencia de sangrados o embarazo, las pérdidas diarias de hierro son mínimas, de manera que las concentraciones de hierro se mantienen muy estables. Las perdidas basales de hierro se han reportado con valores de 0,9 a 1,02 mg por día, en mujeres sin estar en su periodo menstrual. La mayoría del hierro que se elimina del organismo, se detecta en la materia fecal. Las pérdidas diarias de hierro en la orina son de 0,08 mg, en el tracto gastrointestinal son de 0,6 mg y en la piel oscila entre 0,2 y 0,3 mg. En casos de alteraciones del metabolismo del hierro o en casos de deficiencias nutricionales, la eliminación de hierro puede disminuir hasta 0,5 mg por día; en casos de sobrecarga de hierro, la tasa de eliminación puede aumentar hasta 2 mg al día.

Posología 

Idealmente la administración de hierro debe realizarse con el estomago vacío o en su defecto, entre las comidas, de manera que exista un lapso de tiempo de al menos una hora entre el medicamento y la ingesta de cualquier alimento.

Adultos: Se recomienda administrar 15 mL de Hemocyton® una vez al día (una cuchara sopera aproximadamente); en aquellos casos en que se encuentre una pobre tolerancia al medicamento, la dosis puede ser fraccionada a la mitad y administrarse cada 12 horas.

Niños menores de 12 años: Se recomienda administrar 5 mL de Hemocyton® una vez al día (una cuchara pequeña aproximadamente); en aquellos casos en que se encuentre una pobre tolerancia al medicamento, la dosis puede ser fraccionada a la mitad y administrarse cada 12 horas.

Via de administracíon

Oral.

Contraindicaciones y advertencias 

Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula. Úlcera gástrica, anastomosis gastrointestinal.

Precauciones 

Usar en las dosis indicadas. Mantener fuera del alcance de los niños. Debe protegerse del calor y la luz. Se debe tener precaución en pacientes con úlceras pépticas activas, historia de gota, diabetes mellitus, insuficiencia renal o hepática. El tratamiento con dosis altas y por tiempos prolongados puede inducir neuropatías. Al recibir tratamiento para el Parkinson con L-dopa no se puede recibir Piridoxina. Las embarazadas no deben recibir dosis superiores a 50 mg/dl de Piridoxina.

Eventos adversos

La mayoría de los eventos adversos que se han relacionado con la terapia con suplementos que contengan hierro, son de origen gastrointestinal; estos consisten en náuseas, vomito, estreñimiento, diarrea anorexia, dispepsias y dolor abdominal. Rara vez se produce toxicidad en personas con función renal normal y a las dosis adecuadas. Las vitaminas del complejo B son hidrosolubles y se almacenan en poca cantidad, el exceso normalmente es eliminado por la vía renal.

Interacciones farmacológicas

Los antiácidos, la resina de colestiramina, los extractos pancreáticos, la vitamina E y la trientina reducen en cambio la absorción del hierro por lo que se recomienda separar la dosis, si es posible. El zinc puede interferir con la absorción del hierro y viceversa. El coranfenicol puede retrasar la respuesta a la terapéutica con hierro. Los fitatos, el Calcio, los polifenoles y las proteínas de la soya interfieren en la absorción de hierro de manera significativa. El dimercaprol y el gluconato de hierro forman compuestos quelados que producen nefrotoxicidad aguda, con riesgo de muerte para el paciente.

Embarazo y lactancia 

Categoría N: Hasta el momento de la elaboración de este texto, la FDA no ha clasificado a este fármaco, por tanto no se recomienda su uso durante el embarazo y la lactancia

Sobredosis

La sobredosis por hierro es la principal causa de muerte por intoxicación en menores de seis años y debido a las diferencias en la dosificación ingerida, el curso clínico de ésta puede ser muy variable. La severidad del cuadro clínico es directamente proporcional a la cantidad de hierro ingerido por el paciente. Los síntomas generalmente se presentan durante las primeras seis horas e incluyen dolor abdominal, náuseas, vómito, diarrea, heces melénicas, hematemesis, hipotensión, taquicardia, acidosis metabólica, hiperglucemia, deshidratación, mareo, lividez, cianosis, convulsiones, laxitud, shock y coma. Si el paciente no fallece inmediatamente estas alteraciones se pueden presentar por veinticuatro horas, para desaparecer por completo y volver entre doce y cuarenta y ocho horas después. En este escenario es de esperar que se presente un cuadro de fallas y colapsos de los sistemas cardiovascular, renal, hepático, hematológico y el sistema nervioso central. En el tratamiento de la sobredosis aguda de hierro se debe obtener un acceso intravenoso, asegurar una vía aérea y dar manejo soportivo; en todos los casos se debe presumir que existe hipovolemia y se debe proceder a repletar el volumen utilizando líquidos intravenosos cristaloides isotónicos. En los pacientes con una radiopacidad en las imágenes por rayos X del abdomen se debe realizar lavado intestinal completo hasta la radiopacidad aclare utilizando polietinilglicol de cómo medicamento de elección. El carbón activado no se une hierro, por tanto su administración no ofrece ningún beneficio a no ser que se sospeche de ingestión de más sustancias. A la mayor brevedad posible se debe iniciar el tratamiento con desferoxamina con una dosis inicial de 1 gramo, preferiblemente por vía intramuscular o si el paciente se encuentra en shock hipovolémico, por vía intravenosa. Dependiendo de la respuesta se pueden administrar 500 mg a intervalos de doce horas. Se han administrado dosis parenterales de Tiamina de hasta 500 mg sin que se hayan presentado efectos tóxicos, cuando los tejidos se encuentran saturados se comienza a eliminar rápidamente en la orina en forma de pirimidina, si se aumentan las dosis, se comienza a eliminar de manera inalterada. La Piridoxina puede presentar toxicidad en altas dosis, se ha reportado una neuropatía sensorial similar a la que se presenta en las deficiencias durante el tratamiento con grandes dosis, incluso al administrar 50 mg/día, este trastorno desaparece en forma lenta después de retirar la vitamina. Las dosis altas de Piridoxina inhiben la prolactina (200 a 600 mg), los suplementos que contienen entre 1 y 10 mg por dosis, no parecen tener un efecto significativo.

Recomendaciones generales

Almacenar a temperatura inferior a 30 ºC. Manténgase fuera del alcance de los niños. Venta bajo fórmula médica.

Solicitud de Muestra Médica

El envío de muestras médicas está sujeto a disponibilidad de las mismas.

Tiempo de entrega estimado: 10 días

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